sábado, 19 de diciembre de 2015

Pensando en España

Había pensado, si a ti te parece bien, que cuando nos casemos, en lugar de ir a Tailandia, a las islas Fiji, a Madagascar o a Kenya, en vez de ir a hoteles descomunales con todo tipo de comodidades, en lugar de probar comidas exóticas, saltar desde un paracaídas, o hacer un safari con leones, podríamos ir a Santiago. No, el de Chile no, el de aquí de España.
A ver te cuento: mi idea sería alquilar un coche. Sí, ya lo tengo visto: un Porsche Carrera 4S. Sí descapotable, pero tú por eso no te preocupes. Como te decía, nos iríamos tú y yo al día siguiente de la boda en coche, con buena música, y por fin solos. No. Nada de móviles.
El caso, que hacemos una parada en Landa. Ahí nos comemos unos huevos con patatas panadera y morcilla. Y de postre canutillos con crema. Dependiendo de a qué hora salgamos de Madrid, nos quedamos a dormir allí o seguimos. Piensa que no tenemos prisa, se trata de disfrutar. Sí será caro, pero chica en lugar de gastar dólares y más dólares en sitios horteras, nosotros vamos a sitios bien de aquí de España. 
Así pues proseguimos nuestro viaje de novios rumbo a Santander. Allí tienen una casa mis padres. Mi tía que vive en el piso de al lado, como es muy discreta apenas pasará. Seguramente nos habrá dejado la casa lista, con la calefacción puesta. No. Si es verano no la ponemos, tranquila. Habrá comprado flores, y todo tipo de cosas ricas llenarán despensa y nevera. Nosotros haremos bocadillos, e iremos a pasar el día en la playa. Por la noche pasearemos por el muelle y compraremos un helado. No, uno para cada uno, pero por favor no me interrumpas.
Desde allí podemos ir un día a San Sebastián, o a Bilbao, o donde quieras. Eso ya lo concretaremos más adelante. Lo que sí quiero es ir a Santiago y dormir en el Parador de los Reyes; comer pulpo, oler la lluvia, abrazar al Apóstol. Otro día podemos ir a Finisterre, y subir al faro.
Total. Que si el plan te apetece, pues ya sólo hace falta que seamos novios, y que después organicemos la boda y nos casemos. Ay sí perdona, soy José María. Sí sí, el tuyo ya lo sabía. Creo que coincidimos en Procesal I el año pasado. Vale gracias, sí ya nos veremos. Seguro.