sábado, 19 de diciembre de 2015

Pensar antes de hablar

Me contaban que en una ocasión le preguntaron al cardenal Ratzinger, futuro Benedicto XVI, por su opinión sobre una determinada cuestión. Después de unos momentos de silencio, el cardenal contestó: "tendría que pensarlo, nunca he reflexionado sobre ese asunto".
Esta pequeña anécdota me sirve para comparar la reacción de un sabio ante un tema que desconoce, y la de tanto otros (yo incluido) que da igual qué nos pregunten contestamos con total seguridad tanto si sabemos algo al respecto como si no.
Unos escriben sus biografías con menos de 30 años, otros opinan que hasta los 50 uno no debería opinar sobre temas importantes porque no tiene auctoritas suficiente (tal como entendían los romanos este concepto).