martes, 22 de diciembre de 2015

¿Y ahora qué?

Bueno pues ya ha votado todo el que quería, ha votado lo que le daba la gana, y ahí están los resultados. En primer lugar felicitar a todos los participantes, ya se sabe que lo importante es participar. Estupendo, ¿y ahora qué hacemos?

Si te paras a pensarlo, gobernar un país es algo así como dirigir una empresa. Y eso no es tarea fácil. Hay que tomar decisiones, velar por los intereses de la empresa, cuidar a los trabajadores, en fin un montón de cosas. ¿Habrá alguien capaz de liderar esta empresa que es nuestro país?

El hecho de que no llueva, no es culpa del gobierno. El que la bolsa se resienta, suba la prima de riesgo, el resto de países miren preocupados a España, podría ser culpa de la falta de gobierno.

Quizás necesitemos un líder. Alguien al que admirar y al que se pueda imitar. Una persona honrada, trabajadora y responsable que busque lo mejor para España. Porque no nos engañemos, salvo un presidente fuerte sin complejos y que además de potestad tenga autoridad, el Congreso no se diferenciará mucho de uno de esos programas de televisión con tertuliantes teóricos más o menos exaltados.

Hay temas opinables como ser de un equipo de fútbol o de otro, pero cuando juega la selección española ahí deberíamos estar todos a una. Y apoyar las decisiones del míster mal que nos pese, porque es el que gobierna y toma las decisiones, y fíense ustedes si les digo que busca lo que todos los españoles: ganar el partido.