martes, 8 de marzo de 2016

Bosques de semáforos

El día en que a una mujer le haga ilusión que le regalen un semáforo, los hombres construiremos bosques enteros de semáforos solo para ellas, pero yo para entonces habré perdido la fe en la raza humana.

Por el momento — y aún siendo los hombres de Marte y las mujeres de Venus— los gustos no van por ahí. Siguen valorándose las flores, las joyas, los bombones. Y hacen bien, porque se corresponden con la sensibilidad femenina.

La iniciativa llevada a cabo en Valencia me desconcierta. En nombre de la igualdad incluyen a las mujeres en los discos de los semáforos. Por su parte, las feministas no están conformes con que el símbolo sea una mujer con falda. El resto opina que es un avance, o que no hace ninguna falta, o ninguna de las anteriores.

Si se pueden enviar propuestas, sugiero incluir en el disco a los perros, a los ciegos, a los que tienen otro color de piel, a los astronautas (que no por estar ausentes de la votación se les puede excluir) y a los niños. Si me olvido de alguien les ruego me disculpen, pero ciñéndonos al tamaño del disco tampoco cabe mucho más.

En cualquier caso, los hombres y las mujeres tienen la misma dignidad, pero no porque lo diga el semáforo.