lunes, 18 de abril de 2016

Si Dios no existe, el Papa Francisco es sencillamente una buena persona

Si Dios no existe, el Papa Francisco es sencillamente una buena persona, no cabe duda. Desde hace tres años, nos sorprende y emociona con sus palabras, gestos y acciones. Lo último ha sido su visita a Lesbos para estar con los refugiados.

Ahora bien, ¿y si resulta que Dios existe, y que el Papa es su representante en la tierra? En tal caso, sus preocupaciones podrían ser las del mismísimo Dios: los refugiados, los terremotos de Japón y Ecuador, las guerras, la conservación del planeta, entre otras. Y si eso fuera así, ¿la pequeña capacidad de actuación que le dejan al Papa los líderes políticos y económicos, y la poca correspondencia a sus súplicas por parte de todos nosotros, coincidiría con el reducido espacio que dejamos a Dios en nuestras vidas y sociedades?

Esto no es más que una reflexión personal, pero me lleva a entender que las tragedias de nuestro mundo, no serían indiferentes a Dios. Y aunque producidas -la mayoría- por los hombres, su solución y mejora pasaría por dejar más espacio a Dios en nuestro mundo.