domingo, 7 de febrero de 2016

Placeres de viejo

No suelo ver mucho la televisión. De ahí que en ocasiones me sienta excluido de las conversaciones con compañeros sobre programas y otros personajes conocidos del espectáculo. No me importa. Disfruto más con otras actividades.

Ahora bien, últimamente soy un adicto del telediario. Veo el de Antena 3, para más señas. Al igual que ocurre con los periódicos, equipos de fútbol, y desodorantes, uno es de uno y no hay más que hablar. Resulta que con los de Antena 3 me he encariñado. Es como si los conociese de toda la vida, y me alegra verles siempre que puedo. De hecho durante el tiempo que dura no atiendo llamadas, y si hay gente a mi alrededor hablando les pido (a veces de malos modos) que se callen porque no oigo bien.

Mi héroe es Álvaro Zancajo, algo así como CR7 para los del Madrid, reconozco que hasta he practicado su frase: comenzamos, delante del espejo. Conozco a Sandra Golpe, a Mónica Carrillo, a Brasero, se que cuando sucede algo en la UE saldrá Guillermo Pascual, en EEUU habla José Angel Abad, y así hasta enumerar a toda la alineación del equipo.

Me gusta cuando se atascan en alguna palabra y ellos sonríen con humor, cuando no se conecta bien la señal y el reportero no oye nada. Me divierto con cariño ante estos chascarrillos. Son mis amigos. También me hacen gracia los apartados de auto bombo de Atresmedia: que si les han dado un premio, que si han participado en una película, que si esto es una exclusiva de Antena 3, etc.

De manera que no intenten convencerme de que cambie de telediario, el que me sugieran puede ser igual...pero no es lo mismo.

Buenas noches.